Cecilia Russo

El líder como diseñador de emociones (y por qué eso cambia todo)

El Liderazgo y las Emociones tienen que sintonizar. No podemos ser líderes efectivos sin lograr alguna capacidad de manejar las emociones propias y del equipo. 

Pero, ¿realmente es así? ¿O es una de las tantas tareas que el líder tiene en su lista de pendientes?: “Ahora también tengo que manejar las emociones!”

Desde que Daniel Goleman en el año 1995 nos habló por primera vez de Inteligencia emocional en el mundo de las Organizaciones, pasaron varios años. Pero nos llevó mucho tiempo comprender el impacto real de las emociones en el mundo del trabajo.

Al principio abordábamos este tema desde la teoría: es importante hablar de emociones en el ámbito laboral; cómo integrarlas en nuestra vida laboral y personal; la importancia de la inteligencia emocional; cómo desarrollar esas competencias en los líderes.

La pandemia vino a profundizar esta necesidad de conectar aún más el trabajo con la satisfacción personal, sentido, propósito. Empezó a ser mucho más habitual que estas conversaciones estuvieran presentes en las empresas ligadas al concepto de bienestar.Cuando hablamos de Inteligencia emocional en términos de Daniel Goleman, nos referimos fundamentalmente a lograr:

  • Tener una buena relación con nosotros mismos (conciencia de mí mismo y la capacidad de autogestionar mis emociones)
  • Lograr relaciones efectivas con los demás (conciencia de los otros y las competencias de relacionamiento)

Esta mirada nos llevó a profundizar más intensamente en la paleta emocional. ¿Cómo me siento además de “bien” o “mal”? ¿Qué matices hay? ¿Puedo expresar lo que siento sin que eso sea un problema en el ámbito del trabajo?

Esto implica una mirada de reconocimiento de lo que nos pasa, tarea nada sencilla. Y a partir de conectarme con mis propias emociones, puedo conectarme con las de los demás. ¿Cómo reconozco la angustia en otros si no puedo reconocer la propia?

También es interesante reconocer que no existen emociones positivas o negativas, sino que todas colaboran a tener una mirada más integral de quienes somos y qué hacemos.

Podemos encontrar aspectos positivos o de luz en emociones como la tristeza, el miedo o la vulnerabilidad.

Brene Brown (académica de la Universidad de Houston), es especialista en el concepto de Vulnerabilidad y nos enseña sobre la relevancia de la vulnerabilidad en nuestras vidas personales y profesionales y cómo se puede crear e innovar a partir de reconocer que somos vulnerables.

¿Puedo como líder mostrarme vulnerable? ¿Qué posibilita que lo sea? ¿Qué puede tomar el equipo como aprendizaje y desafío?

Por otra parte, me gusta pensar el rol activo del líder en su conexión con las emociones. 

La idea de que “el líder es un diseñador de espacios emocionales” puede ser desafiante, pero al mismo tiempo nos dá mucha posibilidad de acción y resultados. El líder tiene la capacidad de generar espacios de trabajo motivantes, angustiantes, desafiantes, tristes, miedosos, entre otras opciones y tiene estrategias para hacerlo. 

Pero, ¿cómo lo hace? ¿Cómo el líder diseña espacios emocionales?:

  • Cuando muestra el propósito de lo que hacemos para el negocio, el área y cada persona.
  • Cuando dá feedback positivo.
  • Cuando reconoce las particularidades de cada miembro de su equipo y las valora.
  • Cuando tiene la valentía de dar malas noticias con cuidado y credibilidad.
  • Cuando es sincero.
  • Cuando reconoce que es vulnerable, se frustra y vuelve a intentarlo.
  • Cuando escucha.

Esto implica un rol activo y protagónico del Líder en el manejo de las emociones. No implica solamente reconocerlas sino actuar sobre ellas, tarea nada sencilla.

Lo más importante es recoger experiencias donde estas ideas las hayas aplicado y puedas ver los resultados. ¿Podés reconocer en tu historia como líder ese rol protagónico en la gestión de las emociones de tu equipo? ¿Qué experiencias tenés? ¿Qué hiciste? ¿Cómo el equipo te dio feedback de tu presencia y acción? 

Quizás la pregunta sea demasiado ambiciosa, pero importa que el tema esté en tu agenda.

Si lo está, buscarás la manera de incluirlo como un aspecto central en tu rol para el logro de los resultados del equipo y del negocio!

CECILIA RUSSO
Octubre 2025